Manual de cachorros Capítulo 11. Evitar que muerda mis manos

Esta serie de artículos ha sido creada para dar soporte con explicaciones sencillas y básicas a nuestras familias educadoras de cachorros y otras personas interesadas en la educación de sus cachorros.

En este blog tratamos un problema muy normal en nuestros cachorros, morder las manos de sus familias educadoras. Si sigues leyendo podrás descubrir valiosos trucos para no terminar con las manos hechas un cuadro.

Es normal, sobre todo en cachorros que los perros jueguen mordiendo. Entre perros es su forma de jugar y vienen de convivir con su madre y sus hermanos. Los perros no tienen nuestra habilidad con las manos de modo que su boca es fundamental para ellos.

Entre los 3 y los 5 meses, con el cambio de dientes llegarán los dolores. El dolor en las encías hará que el cachorro NECESITE morder y, otra vez, deberemos tener cuidado.

Piensa que aunque tengas delante un bollito de 15 kilos, en menos de 6 meses llegará casi a duplicar su peso. Las normas que quieras para cuando sea mayor debes ponerlas ahora porque todo va muy rápido y es más fácil si ponemos las pautas desde el primer momento.

Así que por muy adorable que sea que te salte encima, muerda tu mano o te robe comida… Piensa que en 6 meses será el mismo bebé pero con el doble de peso y mucha más fuerza. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Tienes un cachorro que aprenderá a una velocidad increíble lo que le quieras enseñar (pero también lo que le dejes aprender)

Morder para coger la comida.

Como futuros Perros de Asistencia los cachorros deben aprender que no han de ser brutos ni ansiosos con la comida, sobre todo cuando se la da una persona, ya que muchos de los que lo harán serán los niños con Autismo para interactuar con ellos. 

La forma segura de dar de comer a un perro es con la mano abierta y la comida en la palma. Para controlar la ansiedad y los mordisquitos pondremos la comida en nuestra mano y cerraremos el puño (de modo que no puedan coger la comida). El cachorro te chupará la mano e incluso puede que te intente morder (si es así retira la mano un instante de su alcance y vuelve a acercarla).

En cuanto el cachorro se detenga un segundo (de chupar o morder) abre la mano y con una felicitación dale su comida. ¡Se la ha ganado por ese segundo de espera! Piensa que tienes delante un bebé, un bebé que aprende rápido pero con el que debemos ser justos. Si le exiges mucho al principio no entenderá los ejercicios. 

Jugar sin morder las manos

Para los cachorros el juego de morder es uno de los que a diario más realizan porque así es como juegan entre ellos. Debemos ser cuidadosos con este tipo de juego, sobre todo en la fase de cambio de dientes (porque por dolor morderán más)

Bajo ningún concepto  pueden morder las manos porque el día de mañana al estar con los niños con autismo queremos evitar que tengan malas experiencias. 

Pauta 1. Si vas a jugar, prepara un juguete.

Anticipar es la clave de todo a la hora de educar un futuro Perro de Asistencia. Así que si le ves con ganas de juego coge uno de sus juguetes antes de empezar. De esta manera, cuando te muerda (y lo hará porque es la única forma que conocerá al principio de interactuar con otros seres) tendrás a mano algo que sí puede morder.

Pauta 2. Castigado sin postre

Si el cachorro muerde fuerte fingiremos un grito agudo de dolor (cuanto más agudo mejor porque es como un perro gritaría) y nos alejaremos un minuto o dos ignorando al cachorro. Si observas a perros jugar verás que cuando uno se pasa el otro llora y se aleja. Normalmente se ponen a oler, se sacuden y vuelven al juego en pocos minutos.

Así que no necesitas horas de parar el juego, con unos minutos (si paras de verdad y no cedes a las monerías que te haga) será suficiente.

Pauta 3. Conductas alternativas.

Motiva al cachorro a jugar con su juguete. Muévelo, lánzalo, juega a tirar de él con el cachorro. El peque necesita jugar y tu misión es darle la forma adecuada a ese juego.

La elección de los juguetes

Existen un montón de tipos de juguetes en las tiendas pero siempre que elijamos alguno tendremos que tener en cuenta su calidad y tamaño, no es lo mismo darle un muñeco de trapo a un perro pequeño que a un labrador, ni una pelota de cachorro que de adulto. 

Debemos tener en cuenta la raza de perro con la que estamos trabajando. El labrador es un perro muy juguetón pero, que tiene la tendencia a romper y tragarse cosas por lo que debemos ser muy cuidadosos con el material y tamaño para evitar posibles accidentes.

  • Mordedores. Buscaremos materiales sencillos con los que poder jugar a tirar con nuestro futuro Perro de Asistencia.
  • Pelotas. En capítulo del juego de intercambios veremos que es muy últil comprar siempre dos pelotas exactamente iguales. Serán de materiales duros, sin pitos, sin partes que puedan romper y muy grandes. No hay pelotas demasiado grandes para un Labrador. Los hemos visto con tres pelotas de tenis en la boca y queriendo más. Así que si es grande mejor porque no correrás riesgo de que se la trague o se asfixie.
  • Kong. Si eres una familia educadora de uno de nuestros futuros Perros de Asistencia para Niños con Autismo casi seguro que te hemos dado uno. El kong es un juguete prácticamente indestructible que pueden morder y morder sin riesgo. Además se puede rellenar de comida blanda por lo que es un juego ideal para nuestros labradores que combina juego y comida ¡Sus dos pasiones! 

Si sólo pudiésemos elegir un juguete nos quedaríamos con este. Un imprescindible si tienes un cachorro en casa.

Jugar con con objetos de la casa

Evitaremos que el cachorro aprenda a jugar con objetos de la casa para evitar que el día de mañana pueda tragarse un trapo, el rollo de papel higiénico, un juguete o cualquier otra cosa que ponga en peligro su vida o que sea una experiencia negativa para el usuario.

En la época de cambio de dientes, cuando necesita morder, le dejaremos siempre su kong a su alcance. Si no estamos en casa podrá quedarse en su transportín con el kong lleno de comida para que aprenda a aliviar su dolor con ese juguete (y no con el sofá, la mesa, las zapatillas o el cargador del iPhone).

Si pillamos al cachorro mordiendo algo que no debe la mejor opción será:

  • Lanzar algo que haga ruido fuerte cerca de él (cuenco de metal, libro de golpe). No debemos darle al cachorro, sólo sorprenderle.
  • Cuando nos mire pondremos cara de inocentes y diremos “¿Qué ha pasado?”
  • Animaremos al cachorro a morder uno de sus juguetes.

De esta manera conseguiremos que el susto que se ha llevado no tenga nada que ver con nosotros. Esto es muy importante porque:

  • Queremos que deje de morder aunque no estemos delante.
  • No queremos que tenga malos rollos con las personas.

Así que lo mejor es hacernos los sorprendidos y darle una opción adecuada para aliviar su dolor de dientes o su aburrimiento.

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